Los copositos de plástico reforzado con fibra de vidrio (PRFV) posibilitan alternativas resistentes, con bajo peso y de bajo costo a los productos hechos con materiales tradicionales como acero, aluminio, madera e otros metales. Por ser resistente a la corrosión y ofrecer flexibilidad en la obtención de las más distintas formas de diseño cuando comparados a los métodos productivos tradicionales, el PRFV está teniendo mayor aceptación en muchas industrias.